30 años de evolución en la línea de VALORACIÓN de HANNA Instruments

PRIMEROS PASOS

Desde su creación en 1989, HANNA ya percibió la necesidad de aportar mayor precisión y repetibilidad a la técnica de valoración a través de la semi automatización, que se consiguió con la puesta en el mercado del primer HI3500.

Este equipo, supuso un paso intermedio entre los test kit manuales y los valoradores automáticos y permitió contar con una forma sencilla de mejorar la calidad analítica de las valoraciones más habituales como acidez y alcalinidad.

Se trataba de una bureta de vidrio manual y un potenciómetro en el que el analista debía detectar el punto final a través de la lectura de pH. De esta forma se eliminaba la subjetividad que podía suponer el viraje colorimétrico.

 

SALTO A LA AUTOMATIZACIÓN

Posteriormente HANNA dio el salto a la automatización completa con la creación de su primer valorador totalmente automático con detección potenciométrica, la línea HI901.

Un equipo creado pensando en la calidad del elemento clave de cualquier valorador automático, la bomba. HANNA contaba ya con una de las bombas de pistón con mayor resolución del mercado (40000 pasos) que aún en la actualidad sigue siendo la seña de identidad de la valoración HANNA.

Otra de las características diferenciadoras, era la capacidad de personalización que presentaban los métodos. Todos los parámetros que definen la forma de dosificación y detección del punto de equivalencia tales como concentración de valorante, tipo y velocidad de dosificación, volúmenes de prevaloración, ofrecían ya en aquel momento, un equipo extremadamente versátil y adaptable a las necesidades del analista.

UN EQUIPO HECHO A MEDIDA DEL USUARIO

La línea de valoración sigue evolucionando, y recientemente hemos incorporado el equipo HI932 que presenta importantes mejoras en diseño y calidad de los materiales, así como en conectividad y software. 

En este modelo se han ido incorporando todas aquellas funciones más demandadas por los usuarios por lo que es el fruto de años de experiencia en la línea de valoración y en estrecha colaboración con nuestros clientes.

La automatización es aún más completa gracias al automuestreador HI922 con el que obtenemos una gestión automática de hasta 18 muestras y pueden realizarse dosificaciones de reactivos y disolventes. 

Sabemos que un equipo de valoración requiere de adaptación a las muestras y necesidades del analista, así como formación y mantenimiento continuado.

Es por ello, que en HANNA además de un buen equipo, encontrarás: 

  •          Asesoramiento en aplicaciones
  •          Desarrollo de métodos personalizados
  •          Instalación y puesta en marcha
  •          Capacitación técnica al usuario
  •          Servicio de mantenimiento preventivo

Para más información póngase en contacto con nosotros en info@hanna.es